Ahorra tu Dinero

1. Sigue la regla de los 30 días

Es la práctica más fácil de implementar, pero a la vez la más difícil de seguir. Simplemente, espera 30 días antes de adquirir artículos que no sean de necesidad básica y resiste la tentación de comprar.

Después de un mes, te habrás olvidado del ítem o bien tu impulso habrá calmado.

 

2. Guarda el vuelto

Hoy en día es poco el vuelto que manejamos, gracias a las facilidades del dinero plástico.

Si usas efectivo para compras pequeñas, guarda lo que sobra en una alcancía o algo que te impida sacar ese dinero hasta que el envase esté lleno; destina ese dinero para salir de apuros o para las compras chicas de la casa.

 

3. Presupuesto limitado

Básicamente, es funcionar con un tope de gastos. En el caso de las deudas, los bancos normalmente recomiendan que la persona no se endeude por más de un rango de 60%-70% de sus ingresos totales. Aplica la misma regla para tus gastos.

 

4. Ojos en el objetivo

Nunca entres a una tienda o supermercado sin claridad de lo que necesitas comprar.

Ten a mano tu lista, en el celular o en papel. Sin embargo, cabe señalar que hacer una lista no es suficiente; sigue estos consejos la próxima vez que estés frente a la góndola o la vitrina.

  • Revisa la fecha de vencimiento. En el caso de productos comestibles de consumo diario, las fechas de vencimiento pueden ser más cercanas al día que las compraste. Pero si quieres congelar o guardar en la despensa, mejor compra productos  recién rotulados
  • Aprovecha los descuentos del día. Siempre es bueno revisar el catálogo o la revista de descuentos del momento porque incluye muchos productos de consumo básico. Fíjate en el precio por unidad que aparece siempre en la letra chica
  • Usa el supermercado más cercano. Organiza tus idas al super de tal manera que puedas ir caminando; te obligarás a comprar lo justo y necesario para no ir con mucha carga. Esto le hará bien a tu bolsillo y a tu espalda
  • Utiliza una bolsa ecológica. Muchos supermercados ofrecen bolsas resistentes y de gran soporte para llevar las compras. Son fáciles de usar y compactas para llevar en tu mochila o bolso. No compres más allá de lo que la bolsa puede soportar.

5. Ahorra gradualmente

Ponte un límite de ahorro bajo y que te acomode al inicio; que no supere los $10 mil en un principio.

Cada uno o dos meses, reevalúa si puedes aumentar ese monto un poco más, por una cantidad que te siga acomodando, digamos entre $1 mil y $ 5 mil. Ponte un horizonte de un año y olvídate de ese dinero.

Mantenlo lejos, ya sea en una alcancía cerrada (la única opción de abrirla es rompiéndola), o mediante algún producto financiero de corto o mediano plazo y de rescate rápido.

 

6. Divide y vencerás

Separa los montos que destinas para gastos de aquellos que tienes pensado para ahorro. Evita alojarlos en la misma cuenta de banco o espacio donde lo guardes.

7. Ponte en modo japonés

Los japoneses lo supieron primero que todos: la clave está en el orden.

Y fue así como desarrollaron el método Kakebo, que consiste en anotar todos los gastos fijos, variables, e ingresos de dineros de la persona o familia, separados en categorías (gastos del hogar, gastos personales, ocio, comida, etc).

¿Por qué lo ponemos al último? Porque de todas las maneras prácticas que puedes ahorrar, ésta requiere tiempo y dedicación exclusiva, y de un cambio de hábito.

El sistema consiste en hacer un monitoreo y revisión diaria y semanal de los gastos, e incluye la toma de compromisos, por ejemplo, dejar sagradamente de lado un monto fijo sólo para emergencias o un saldo mínimo en la cuenta corriente.

Como todo japonés, comprende un aspecto tanto filosófico como práctico. Al requerir dedicación diaria, la persona rápidamente visualiza por dónde “se va la plata”, y puede separar entre las compras innecesarias y las necesidades básicas.

Independientemente de cómo lo hagas -usando una libreta de apuntes, aplicaciones en el celular o tu computador, o con una plantilla en Excel, el punto es que visualices tu dinero.

Desde tu capacidad de ahorro hasta tu lista de compras, pasando por definir un monto fijo para emergencias y controlar gastos innecesarios, hay muchísimas formas de contestar la pregunta ¿cómo aumentar mis ahorros?.

Te invitamos a poner en marcha estos consejos ahora para avanzar hacia tus metas.